El Censo en Tiempos de Guerra.

24 abril, 2020 | publicado por:Oscar Tamez

El censo de población y vivienda 2020 se desarrolló del 2 al 31 de Marzo, va a pasar a la historia como el primer censo electrónico que se llevó a cabo en México y el mundo, un intento para poder hacer el conteo de la población de una manera más rápida, exacta y con gran eficacia, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) aplicando las tecnologías de la información y adaptándose a los nuevos tiempos.

Es de admirar este intento y logro el de hacer un censo electrónico, utilizando un dispositivo, que se le proporcionó a los censadores y capacitó para poder utilizarla sin problemas durante el desempeño de sus labores de campo, pero durante este censo 2020 surgió un problema para el cual el inegi no estaba preparado, a pesar que ellos afirmen haber tomado las acciones y medidas necesarias esto no fue así, sus mismos trabajadores fueron quienes denunciaron y expusieron que no recibieron materiales o alguna instrucción para poder desarrollar sus labores de forma segura durante la pandemia que azotaba al país.

Como ya se mencionó tal vez hubiera sido de aplaudir y hoy en todo México sería una noticia a destacar el censo electrónico pero la pandemia del Covid-19 o Coronavirus se presentó como principal enemigo del inegi y no solo de este organismo sino de todo el gobierno mexicano, porque es de resaltar que este no ha sabido responder a esta pandemia mundial que nos afecta a todos por igual.

A partir de la primera semana en la que se desarrollaba el censo de población y vivienda 2020, el covid-19 se estaba transformando en pandemia mundial y afectando a todos los países por igual, México no era la acepción aunque todavía no había una gran número de casos confirmados, era obvio que si no se tomaban las medidas necesarias el virus se propagaría de la misma manera que en España, Italia o EUA; por este motivo se esperaba que el gobierno de México actuará rápido y pusiera manos a la obra para prevenir la propagación de este virus.

No fue hasta la segunda semana del censo de población que la presidencia de México en una declaración de prensa dirigida por Dr. Hugo López-Gatell Ramírez Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud que se anunciaba que el país entraría en fase dos, por ende se debería de tomar medidas más drásticas, se empezaba a promover el distanciamiento social, el uso del cubre bocas y gelantibacterial, se suponía que todas las personas deberían de traer y cumplir con estas medidas para poder seguir desarrollando sus actividades diarias de manera normal y que las personas que no necesitarán salir se quedaran resguardados en sus hogares, motivo por el cual se suspendieron las clases en todo México y una gran mayoría de trabajadores empezaron a hacer home office para evitar la propagación, pero el problema aquí recae en que el INEGI como organismo no estaba preparado para afrontar este pandemia, no tenían una medida de prevención  e incluso no se tomaron estas mismas para resguardar la integridad de sus trabajadores de campo.

A finales de la tercera semana del censo e inicios de la cuarta semana, el INEGI público un comunicado en su página oficial donde ellos afirmaban que ya todo su personal traía las medidas preventivas desde que comenzó la pandemia para poder desarrollar su trabajo sin problemas y que en la última semana solo se pasaría a dejar invitaciones de forma masiva para que la gente hiciera el censo a través del sitio censo2020.mx o llamando vía telefónica para que la población ni sus trabajadores se vieran expuestos a este virus, otra cosa que está en tela de duda ya que muchos se quejaron por medio de las redes sociales, trabajadores y gente común todos por igual que el INEGI debió haber parado actividades desde el comienzo de la pandemia y que los entrevistadores que acudían a su casa no guardaban distancia, no traían ninguna medida que garantizará su seguridad e incluso no se contaba con material de trabajo para que la gente hiciera el censo vía internet.

Es lamentable que el INEGI no le importará el bienestar de sus trabajadores y sociedad, terminar su novedoso censo electrónico era su primordial objetivo, el cual no estuvo exento de errores, problemas y falta de organización. Comenzando desde el presidente del INEGI Julio Santillán quien en entrevistas a distintos medios aseguraba que seguiría desarrollándose el censo de manera normal a pesar que la pandemia en el país estaba en plena fase dos y en aumento el número de casos positivos de covid-19. El declaraba que todos tenían las indicaciones de no saludar de mano, mantener su distancia, contaban con el material de trabajo adecuado e incluso con un aumento de viáticos para poder adquiriría estos mismos, pero todo esto fue desmentido y puesto en evidencia por sus mismos encuestadores que no recibieron ningún aumento, instrucción o equipo de trabajo.

Sería hasta la segunda semana del mes de abril, cabe mencionar que los verificadores ya se encontraban haciendo trabajo de campo, que el gobierno de México lanzaría un comunicado informando que debido a la pandemia todas las actividades que no fueran esenciales se suspenderían de manera indefinida en este se incluían los censos, solo por este motivo fue que se canceló el censo2020; No hay duda que este censo pasara a la historia como el primero en enfrentarse a una pandemia mundial y no saber reaccionar a la misma de forma eficaz, tal vez si hubieran reaccionado de una manera sensata podrían haber pasado a la historia como el primer censo electrónico en México, cosa que paso completamente a segundo plano por sus malas decisiones como organización.

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