Participación ciudadana… ¡mejor veo Nesfliz!

22 junio, 2020 | publicado por:Jesús Monsivais

Pesa mucho al individuo dejar su comodidad para atender asuntos que busquen el bien común. ¿Afirmación o pregunta?

En cierta colonia de la urbe neolonesa existe una comunidad en donde las deficiencias de los hogares que habitan han sido cuantiosas al grado de exigir de forma reiterativa a los encargados del fraccionamiento garantías que permitan brindar la seguridad y comodidad de la compra que realizaron.

No obstante a lo anterior y pese a las diversas incomodidades que han surgido, la apatía de la población se ha visto mermada por agendas propias de los residentes quienes de una u otra manera, buscan salir a corretear la chuleta para llevar el pan diario a casa.

Cierto es que algunos residentes “los encargados” han tenido que lidiar con diversas demandas que la comunidad reclama, como lo es la seguridad y el hermanamiento con otras comunidades cercanas, incluso se dice que hasta mediadores entre vecinos para evitar conflictos por ruidos excesivos y coches mal estacionados.

Liderar un grupo es una tarea difícil sobre todo cuando las demandas son muchas y los compromisos son pocos, pues para sacar cualquier proyecto adelante se necesita de un trabajo en conjunto que permita buscar la armonía y la metodología adecuada para poder atender las diferentes situaciones que son presentadas.

Todo gobierno para que sea funcional de forma sistemática, necesita de un aparato gubernamental en donde con acciones conjuntas se trabaje de forma organizada optimizando su personal y primordialmente sus recursos.

De ello dependerán las acciones que se realicen, quienes lo nutren presupuestalmente son los contribuyentes, (los residentes de todo un territorio) quienes además de aportar recursos, lo retroalimentan con las demandas existentes en cada sector para que éstas sean atendidas de forma eficaz y eficiente.

Pero… ¿qué sucede con aquel contribuyente que demanda mucho y coopera poco? Vicia al aparato gubernamental, crea cansancio, apatía y principalmente falta de atención y seguimiento a sus demandas lo que termina siendo perjudicial para las comunidades.

El ejercicio de la democracia depende de los roles que desempeñan las personas habitantes y ciudadanas en una sociedad. Sin la participación ciudadana, la democracia se debilita; pierde representatividad y legitimidad.

Es importante para los miembros de una sociedad, involucrarse en los temas que ayuden a buscar los mecanismos adecuados para que una comunidad y un gobierno funcionen con corresponsabilidad, de no hacerlo pasará lo que en los últimos años ha pasado… exacto, nada.

Claro, ver un maratón de nesfliz siempre será una escapada para aquellos que prefieren dejar las decisiones a otros.

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