Si hoy fueran las elecciones gana la 4T

1 junio, 2020 | publicado por:Oscar Tamez

Cualquiera que entienda a la operación política y las estrategias electorales, sabe que todo acto del gobierno de la 4T está encaminado a refrendar o incrementar la mayoría en San Lázaro en la elección del 2021 y además obtener al menos 10 de las 14 gubernaturas en juego.

Nada es ilegal o ilegítimo, capitalizar sus buenas acciones para empujar a sus candidatos es una prerrogativa del partido en el gobierno.

Para ello, la 4T construye alianzas con el partido Verde, apoya el retorno de los ex Encuentro Social e incluso, la creación del nuevo partido de Elba Esther Gordillo.

Tiene lejanía con el PT, pero nada infranqueable, por tanto, su alianza unifica a tres de los siete partidos vigentes y dos potenciales nuevos partidos políticos.

Enfrente se ubican PAN, PRI, PRD y MC, donde el PAN es el antagónico con mayor fuerza y el rival a vencer, sobre todo, con la potencial alianza que se prevé entre PAN y MC en algunas elecciones locales y en la elección federal.

El PRD llegará a la contienda con respiración artificial. Es lógico pensar que muchos militantes ya tienden puentes hacia Morena con lo cual, la estocada final puede darse en junio del año entrante.

Visto el posible panorama electoral nacional; para Morena la actual situación de la política es la adecuada, ha logrado mantener al país dividido entre los míos y los malos, es decir, los afines a la 4T son los míos «los de AMLO» el resto los malos.

Gracias a la ignorancia en algunos sectores de la sociedad, se le considera un gobierno de izquierda, lo cual seduce a muchos y atrae a los pobres quienes siempre sueñan con un cambio y la idea de progreso.

El de la 4T, no es un gobierno de izquierda, es un gobierno autoritario, intransigente al diálogo, excluyente y violatorio al principio de democracia representativa de inclusión a las minorías o representación proporcional.

En este contexto, las condiciones son propicias para que gane la mayoría legislativa y hasta de gobiernos estatales, basta que la estrategia electoral se concentre en señalar quién es el mío «el de AMLO», para entonces abocar la estrategia en identificar a los otros candidatos como «los malos» y así, solamente promover el voto por el bueno.

En automático se descartan los malos y el triunfo lleva más de un 40% de potencial avance.

A lo anterior, agregue que el candidato «bueno» es sólo uno, con asegurar que los electores lo identifiquen está hecha la tarea, por el contrario, los de enfrente, entiéndase PAN, PRI, PRD y MC «los malos» deben disputar el mismo nicho electoral.

Morena tiene actualmente el 20% de intención del voto, contra un porcentaje igual del PAN -por ello etiquetar a Calderón de PRIANISTA-. Los indecisos tienen como el 30% de electores, por tanto, el 30% restante se lo disputan PRI, PRD y MC.

En esas condiciones, si se vincula a AMLO o su gobierno con los candidatos de Morena, las preferencias suben hasta un 40 o 50% en intención del voto.

El 50 o 60% restante se divide entre todos los rivales de la 4T, por lo cual, con un mínimo porcentaje del 30 o 35% de preferencia del voto, cualquier candidato de la 4T puede obtener el triunfo.

Morena tiene de su lado a los chairos anti-fifí, los fifís se reparten en tres o cuatro fuerzas políticas.

Aplica aquello de divide y vencerás, la posibilidad para la oposición se encuentra en coaliciones donde la contienda sea entre un bipartidismo.

El perverso bipartidismo excluyente de las minorías en las pluriculturalidades es la principal vacuna contra el éxito de la 4T en el 2021.

Videos Youtube

+ videos
Últimos Tweets
Facebook

Centro de Estudio Políticos y de Historia Presente | Todos los Derechos Reservados 2020 |  Aviso de Privacidad |  Designed by: bioxnet